En chile, el año 2019 se discutió en la cámara de diputados la primera iniciativa de una ley de autismo, específica y exclusiva. Principalmente agrupaciones y padres/familia de personas del espectro autista, han luchado por que se concrete esta iniciativa.
La ley pretende garantizar la atención de personas del espectro del autismo, debiendo ser el estado quien garantice diagnósticos y prestaciones profesionales de los ámbitos educacionales y de salud, de manera oportuna y preferente.
En el proyecto, se categoriza a las personas que comparten diagnóstico de trastorno del espectro autista, como persona en condición del espectro autista, señalándose con la sigla C.E.A. así mismo, en él se señala que se estima una incidencia de un caso por cada 54 niños y niñas nacidos, indicándose al respecto, que nuestro país no cuenta con las herramientas técnicas que permitan una detección y diagnóstica tempranos, ni tampoco, para un apoyo significativa en la esfera de las prestaciones médicas, solamente la existencia y entrega de algunas ayudas técnicas a través del senado, las que sólo son entregadas mediante una inscripción, postulación y evaluación, siendo entregadas dependiendo del caso y no concebidas como un derecho. Se hace extensiva la apreciación a los ámbitos educacionales y laborales. En suma, el proyecto determina una serie de principios y derechos diseñados para potenciar políticas de estado en la materia.
Aspectos específicos que considera este proyecto de ley, y que se espera sea prontamente aprobado, son:
- Incluir en el censo a las personas en la condición del espectro autista.
- Rotulado del país en pictogramas, lógicamente partiendo por las instituciones de servicios y uso público.
- Protección frente a situaciones de violencia intrafamiliar que hayan afectado a personas con tea.
- La creación de una categoría exclusiva dentro de las discapacidades, pues se excluirán del ámbito de discapacidades mentales y/o psíquicas.
Sin duda alguna, la existencia de esta ley es imperiosa, necesaria, y en tanto no está aprobada, es fundamental que los profesionales y equipos auxiliares en los ámbitos de salud y educación, nos capacitemos de manera permanente, para ser un real y próspero apoyo, que favorezca el diagnóstico y la intervención precoz, así como las modalidades de inclusión educacional y laboral.

